Author: hepato | Date: October 1, 2006 | Please Comment!

Aproximadamente unos 180 millones de personas en todo el mundo están infectadas por el Virus de la Hepatitis C (VHC). A pesar de estas alarmantes cifras, más del 80 por ciento de los pacientes infectados con los genotipos dos y tres del virus consiguen curarse, es decir, evitan la progresión de la enfermedad hepática y el desarrollo de cirrosis o el cáncer de hígado. En el caso de los genotipos uno y cuatro el porcentaje de curación disminuye al 50 por ciento ya que en estos casos el virus es más resistente al interferón, tratamiento farmacológico más eficaz en el manejo de esta patología. En este sentido, las líneas de investigación se dirigen a la obtención de fármacos eficaces en el tratamiento de estos genotipos así como ajuntar los tiempos de tratamiento para cada paciente.

Antivirales
Actualmente el interferón pegilgado constituye la principal arma terapéutica en el tratamiento de la hepatitis C. “Es un fármaco muy completo. Ataca el virus desde cuatro puntos diferentes y consigue eliminarlo” explica este especialista. Por este motivo, los especialistas intentan encontrar fármacos que complementen y potencien el efecto del interferón. En este sentido, el más utilizado es la ribavirina, “un antiviral de amplio espectro que se aplica y multiplica por dos las posibilidades de curación”. Sin embargo, la investigación se centra ahora en encontrar antivirales puros específicos que bloqueen proteínas concretas del virus siguiendo las pautas marcadas por los estudios realizados con el VIH.

En este momento ya se han puesto en marcha estudios para evaluar al eficacia de estos nuevos fármacos pero por el momento todos ellos se encuentran en fases muy iniciales de la investigación. Del mismo modo ya se ha demostrado que hay otras variables que influyen en la respuesta del paciente a este fármaco como el síndrome metabólico, es decir, la obesidad, el sedentarismo o la resistencia a la insulina. “El interferón es la piedra angular del tratamiento si nosotros con un antiviral bloqueamos el virus durante un periodo de tiempo y con tratamiento dirigido síndrome metabólico hacemos que el propio paciente no afecte al interferón probablemente consigamos curar a un mayor número de gente” afirmó Romero.

Las técnicas de PCR, principal baza en diagnóstico

En los últimos se han hecho grandes avances en el tratamiento de la hepatitis, especialmente en el caso de la hepatitis C, el tipo más prevalente y más agresivo de la enfermedad. Sin embargo, entre los avances más destacados se encuentran los realizados en las técnicas diagnósticas. En este sentido, destacan las técnicas de PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa) en tiempo real. “Tenemos la capacidad de medir la carga viral de cada persona y saber exactamente qué cantidad tiene con fiabilidad absoluta”, explica Manuel Romero, Jefe de Servicio de Digestivo en el Hospital de Valme de Sevilla. La precisión y rapidez de estas técnicas adquieren gran importancia en la detección precoz del virus de la hepatitis, ya que con frecuencia, la enfermedad no se diagnostica hasta que el paciente llega a fases muy tardías de la enfermedad en las que comienzan a aparecer los síntomas.

FUente: Ana Vallejo – 01/10/2006 http://www.websalud.com

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